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12 dic 2010

"Maldito karma"

El humor es, quizá, el recurso más adecuado y la mejor actitud a la hora de afrontar cuestiones religiosas poco o nada comprensibles. En cierto modo el autor de este libro, David Safier, echa mano de ese recurso y adopta esa actitud. La trama de la novela es tan irreal como divertida, a lo que también contribuye la sorna que encierran los planteamientos con los que el autor adorna las decisiones de la protagonista:   
La presentadora de televisión Kim Lange está en el mejor momento de su carrera cuando sufre un accidente y muere aplastada por el lavabo de una estación espacial rusa. En el más allá, Kim se entera de que ha acumulado mal karma a lo largo de su vida: ha engañado a su marido, ha descuidado a su hija y ha amargado a cuantos la rodean. Pronto descubre cuál es su castigo: está en un agujero, tiene dos antenas y seis patas… ¡es una hormiga!   
Pero Kim no está dispuesta a vivir arrastrando migas de pastel y sirviendo a una reina explotadora. Además, no puede permitir que su marido se consuele con otra. Sólo le queda una salida: acumular buen karma para ascender por la escalera de la reencarnación y volver a ser humana. Pero el camino para dejar de ser un insecto y convertirse en un ser bípedo es duro y está plagado de contratiempos.   
Edita SEIX BARRAL

14 oct 2010

"Groucho y yo"

Portada de la edición norteamericana
El autor de este libro autobiográfico, Groucho Marx (Nueva York, 1890-Los Ángeles, 1977), no necesita presentación entre quienes tienen más de 30 años de edad --de un tiempo acá sus películas han dejado de ser asiduamente proyectadas en salas y sobre todo en TV como lo fueron hasta la década de 1980.
El líder de los Hermanos Marx, Julius Henry Marx, era hijo de un humilde matrimonio judío alemán. La madre, Mienne Schönberg, emigró a EE UU con sus padres y hermanos. El padre de Groucho, Simon Marx (nacido Samuel Marrix), también emigró a Norteamérica con su familia, siendo niño, y siempre fue conocido como Frenchy, apodo que se debía a que fue uno de los miles de alsacianos nacidos franceses que se convirtieron en ciudadanos alemanes cuando Alsacia fue anexionada por el Imperio Alemán tras la guerra franco-germana de 1871.
Marx cobró por primera vez por subir a un escenario cuando tenía 15 años, como cantante solista. Luego formó con sus hermanos un conjunto musical que participaba en representaciones de corte humorístico y piezas picantes. El grupo obtuvo cierta fama interpretando una comedia musical (en realidad, una revista) titulada Cocoanuts (1925-28), en Brodway, motivo por el que fueron contratados por la Paramount. Esta relación produjo filmes como Plumas de caballo y Sopa de ganso, entre otras cintas de menor renombre. Ya contratados por la Metro Goldwyn Mayer, los Hermanos Marx protagonizaron sus dos películas más exitosas, Una noche en la ópera y Un día en las carreras.
Groucho y yo es un libro autobiográfico adobado con las ocurrencias más disparatadas y mordaces, referidas incluso al propio autor, a sus familiares, amigos y conocidos.
Inteligente pero ecléctico, provocador e iconoclasta pero personalmente conservador, burlón en el escenario o ante la cámara pero serio y respetuoso en el vis a vis, Groucho fue una persona inclasificable y un maestro del humor surrealista.
En sus memorias también son perceptibles las contradicciones existentes entre Groucho y Julius (su nombre real), motivo --según el mismo apuntó-- por el que decidió encabezar sus memorias con el epígrafe Groucho y yo.
Edita TUSQUETS

23 jul 2010

"Un cacahuete flotando en una piscina, ¿sigue siendo un fruto seco?"

Es verano. Con o sin vacaciones y haga sol o llueva, apetece sentarse para combatir el bochorno u olvidarse de la casi siempre inoportuna lluvia para leer algo entretenido; por ejemplo, este libro de Luis Piedrahita; pues aunque los atractivos del autor son mayores en vivo y en directo, leer sus monólogos también mueve a la sonrisa e incluso a la carcajada.
Los monólogos de Piedrahita rezuman ironía y, por encima de todo, revelan una sorprendente capacidad de observación y una singular habilidad para ver en los hechos y en los objetos cotidianos lo que el ciudadano común rara vez percibe.
Sólo al niño Piedrahita se le ocurriría preguntar por qué los adultos siempre instalan los columpios encima de un charco...
¿Qué habría pasado si el hombre no hubiera inventado las armas?, se pregunta Piedrahita; que responde: No las inventó el hombre, las inventó Dios... Estaban Adán y Eva en el Paraíso, sin inventar armas ni nada, comiendo manzanas, por hacer algo original, y va Dios y manda un ángel con una espada de fuego.
Otra: Yo soy un amante de los animales. Me gustan los pájaros, voy a meter uno en una jaula; confiesa Piedrahita. Pero luego, al ver el pájaro preso y aburrido se siente culpable y concluye: Pues voy a ponerle un columpio. Y su otro yo replica: ¿Un columpio a un canario? Pero ¡no ves que no tiene brazos!
En fin, un libro tan placentero como una tranquila tarde de verano, haga sol o llueva...
Edita PUNTO DE LECTURA

20 abr 2010

Buenafuente: "Sigo diciendo. Los monólogos de la Sexta"

El triunfo de Andreu Buenafuente se inició en TV3, la emisora de televisión autonómica de Cataluña, con la emisión del programa La cosa nostra. Tales fueron la expectación y el grado de audiencia logrados que telespectadores residentes fuera de Cataluña se abonaron a plataformas digitales de TV para disponer de la señal de TV3.
En el humor de Buenafuente hay componentes de singular valor; por ejemplo, la capacidad para reírse de si mismo y de la sociedad en la que vive (incluida Cataluña y también los poderes públicos). Además, critica e ironiza sin insultar ni humillar a nadie, y todo ello rebozado con la sorna tan típica de los catalanes y siempre, ¡siempre!, dejando claro que el objetivo es la sonrisa y a veces --sólo a veces-- la carcajada.
Relativizar las cosas --incluidas las más serias-- con unas gotas de humor siempre ha sido un buen antídoto contra el fanatismo.
El salto de Buenafuente a las cadenas de TV de ámbito estatal fue lógico; sin embargo, en ese camino el humorista perdió parte de su frescura y de su chispa --la mezcla de catalán y castellano a la que recurría en TV3 era sustancial--. No obstante, Buenafuente ha seguido siendo un referente como modelo de humor inteligente.
En este libro figuran muchos de los monólogos con los que ha hecho reír, pensar y, sobre todo, relativizar durante el año 2009: Las operaciones salida en los puentes y en vacaciones, los significados de Facebook, el gigante chino, las reuniones de vecinos, la gripe A y las gripes menos nobles, el juego y la ludopatía, la seguridad social, los porteros de discoteca, la basura cósmica, ¡la crisis!...
Vale la pena leerlo. Una sonrisa hace más llevadero el día a día.
Edita PLANETA