31 ene 2009

"No logo: El poder de las marcas", un fenómeno psicosocial

La autora
Este ensayo ya es un clásico de la mercadotecnia contemporánea, pero también de la sociología, amén de ser útil para tener una comprensión más acertada de la economía, pues la autora, Naomi Klein, analiza a fondo la influencia social y comercial de las marcas, fenómeno que va más allá de lo estrictamente económico.
El libro se inicia con una breve pero suficiente exposición del origen y de la evolución de las empresas que han basado su éxito, siquiera en parte, en la imagen de marca; además, avanzando en el texto y ahondando en el asunto, se obtienen respuestas a preguntas tan aparentemente triviales como esta: ¿Qué hizo Bill Gates para dar el salto desde un garaje a ser el accionista mayoritario de la multinacional Microsoft?
Pero desde un punto de vista más amplio cabe hacer otras preguntas: ¿Por qué desde hace unos años marcas como Nike acostumbran a ser relacionadas con la explotación laboral, incluida la de menores?, ¿por qué algunas de las marcas más afamadas se ven acosadas por campañas en su contra?, ¿qué enseñanzas o qué significados tienen todos estos factores en las estrategias de las multinacionales del textil y de la moda?
La autora también desgrana los efectos que el fenómeno ha tenido en todo el mundo, desde el impacto del marquismo en el mercado laboral hasta su influencia en las relaciones entre los países más ricos y los del Tercer Mundo, pasando por los hábitos de consumo; los cuales, a su vez, conllevan inevitables e profundas transformaciones económicas.
Según Klein, las firmas multinacionales que practican el marquismo --algunas de estas empresas no tienen ni un sólo centro de producción-- están menos interesadas en vender productos que en extender y comercializar estilos de vida, criterios estéticos, percepciones elitistas y determinados criterios colectivos. De ahí que haya marcas que se asocian con celebridades, con ciudades, con países, incluso con personas bellas o atractivas --casi siempre mujeres--, populares o que hayan protagonizado éxitos en el mundo del espectáculo o del deporte profesional.
En definitiva, un libro imprescindible para conocer mejor el mundo del comercio globalizado y uno de sus más relevantes fenómenos.
Edita PAIDÓS

"El caballero de Alcántara"

La más reciente novela histórica de Jesús Sánchez Adalid relata las aventuras de Luís María Monroy de Villalobos, diplomático y fontanero a las órdenes de Felipe II que viajó a Constantinopla como espía en la corte del Gran Turco. Los hechos relatados se inician tres años antes de la batalla de Lepanto.
La narración de Sánchez Adalid introduce al lector en el escenario social y político del Mediterráneo oriental del siglo XVI, en la que juegan un papel fundammental cuatro ciudades: Atenas, Estambul, Naxos y Venecia, todoe ello aderezado con los encuentros y desencuentros --más de los segundos que de los primeros-- entre las tres grandes religiones monoteístas: cristianismo, islam y judaísmo.
Sánchez Adalid, licenciado en Derecho, ejerció de juez y luego estudió Filosofía y Teología. Además, es licenciado en Derecho Canónico por la Pontificia de Salamanca y colaborador habitual de varios medios de comunicación. Sus trabajos (La luz de oriente, El mozárabe, El cautivo, La sublime puerta, Félix de Lusitania) han sido traducidos a varios idiomas. En 2007 ganó el Premio Fernando Lara por El alma de la ciudad.
Edita EDICIONES B

"Mujercitas", clásico del romanticismo más rosa

En ocasiones apetece regresar a los clásicos, también cuando se trata de novela romántica, género en el que inmediatamente varias narraciones acaparan la atención. Una de ellas --que no es la mejor ni la peor, pero si altamente representativa-- es Mujercitas, de Louisa May Alcott.
La personalidad de May Alcott (Germantown, Pensilvania, 1832-Boston, Massachusets, 1888) explica la capacidad de la autora para reflejar un mundo rara vez tan bien observado, sentido y descrito.
De familia de clase media baja, Louise empezó a trabajar siendo todavía adolescente, primero como costurera, luego como cuidadora de niños (aunque este oficio era dignificado con la denominación de institutriz) y más tarde como maestra y enfermera para, finalmente, a partir de 1855, dedicarse a escribir.
Su padre, convencido trascendentalista, le proporcionó una educación harto singular, que incluyó asistir a clases magistrales del naturalista Henry David Thoreau.
El trabajo más conocido de May Alcott es Women, or Meg, Jo, Beth and Amy, más conocida por Mujercitas, quizá la única de sus obras realmente sobresaliente; pero también obtuvieron notable éxito sus relatos melodramáticos, sus cuentos para niños y las crónicas que escribió sobre la vida diaria en los hospitales.
"Poco sospechamos --escribe Gabriela Campbell en Lecturalia--, al pasar las páginas de la entrañable novela Mujercitas, que el calor y la ternura que inunda nuestras entrañas es producto de varias ediciones, correcciones y capitulaciones que la han convertido en la porquería moralista (Louisa May Alcott dixit) que es hoy. Diversos filtros hicieron de Jo una chica mucho más refinada y mejor hablada que en la obra original, y ciertas obras de teatro de las hermanas March fueron sustituidas por representaciones religiosas. La Marmee de la familia fue puesta a dieta y también hizo un curso avanzado de modales y dicción, y Laurie sufrió un remake propio de un cambio radical televisivo".
[Enlace al texto completo de "Mujercitas: un clásico controvertido", de Gabriela Campbell, en la bitácora de Lecturalia]
Edita DEBOLSILLO

"Ni de Eva ni de Adán"

La autora
La trama es simple: La joven francesa Amélie viaja a Japón y está decidida a aprender el idioma del país a cambio de enseñar francés a los autóctonos. Pero conoce a un alumno, Rinri, y en apenas una semana la relación maestra-alumno da paso a una apasionada historia de amor...
El guión, de entrada, parece insustancial, demasiado romántico o rosa para según que gustos. Mas la capacidad de la autora, Amélie Nothomb, para enriquecer la cotidianedad convierte Ni de Eva ni de Adán en otro escalón en la corta pero feraz trayectoria de la narradora.
A causa de la profesión de su padre, diplomático belga, Nothomb nació en Japón y vivió en China, Estados Unidos, Laos, Birmania y Bangladesh. Hasta los 17 años no conoció Europa, cuando su familia regresó a Bruselas, ciudad en la que se sintió extranjera.
Estudió Filología Románica en la Universidad Libre de Bruselas, donde sus compañeros le recordaron que su familia es coprotagonista de la historia de la alta burguesía católica e integrista del país, a lo que se suma la trayectoria de su bisabuelo, militante de la extrema derecha belga. Esas circunstancias dificultaron seriamente la integración de la joven Nothomb en una universidad caracterizada por su ambiente liberal y filosocialista, lo que provocó que la jovencita se encerrara en sí misma y se dedicara a escribir, artillando una primera novela que en gran medida es semibiográfica, Antichrista, con la que intentaba demostrar que el pasado de la familia no siempre condiciona el presente de las personas.
Sea como fuere, tras obtener la licenciatura, Nothomb regresó a su Japón natal para trabajar en una multinacional nipona. Expatriada y en gran medida rechazada por sus coetaneos bruselenses, Nothomb escribió Estupor y temblores, que logró el Premio de Novela de la Academia Francesa de 1999. A partir de ahí, todo cambió, Nothomb ganó seguridad y desde entonces sus novelas forman parte del paisaje más comercial y exitoso de la narrativa europea.
Edita ANAGRAMA

19 ene 2009

"Diccionario de integración latinoamericana"

A partir de los años sesenta del siglo pasado las iniciativas para armonizar y racionalizar la económica latinoamericana se han sucedido de forma ininterrumpida. Sin embargo, los resultados apenas han arrojado frutos ciertos, en gran medida porque actores ajenos al subcontinente --sobre todo EE UU-- han boicoteado, ninguneado o infravalorado esos intentos.
Pero sería absurdo olvidar que en los propios países latinoamericanos han proliferado las tendencias aislacionistas y las soluciones de ámbito nacional o estatal, menospreciando las sensatas advertencias de que las economías de Sudamérica son altamente inter-dependientes.
Entre los países con mayor desarrollo económico, que son los que tenían y tienen más posibilidades --y responsabilidades-- a la hora de liderar siquiera parcialmente el progreso, cabe destacar Brasil y Argentina, que sin duda han sido y son los que reúnen más potencialidades; seguidos de Venezuela --por su poderío en reservas de hidrocarburos--, así como Chile y Uruguay, estos dos porque en su día fueron ejemplos de equilibrio, no en vano en los años cincuenta y sesenta del siglo pasado llegaron a ser calificados de las suizas de Sudamérica.
Hay variados aspectos que han influido en la lentitud de ese proceso integrador, pero en todo caso y a fecha de hoy el Mercado Común del Sur (Mercosur) empieza a consolidarse como una alternativa real, radicalmente práctica, para racionalizar no sólo las relaciones económicas inter-territoriales, sino también como instrumento político de primer orden para que Latinoamérica deje de ser el patio trastero de según quienes.
Este Diccionario de integración latinoamericana es un instrumento altamente útil para conocer las claves de ese inacabado y en múltiples aspectos incipiente proceso.
Ente los autores de este trabajo cabe destacar a Fernando Rueda-Junquera, profesor de Economía Aplicada de la Universidad de Burgos (España); Jorge José Torres (director del Instituto para la Integración y el Desarrollo Latinoamericano, de la Universidad Nacional de Tucumán (Argentina); Francisco Javier del Río Sánchez, director del Foro de Investigaciones Económicas, de la Universidad Alfonso X El Sabio (España), y a Patricia S. Jarufe Tapia, profesora de Comercio Internacional, de la Universidad Diego Portales (Chile).
Edita PLAZA Y VALDÉS