9 oct 2008

Jean-Marie Gustave Le Clézio, Nobel de Literatura 2008

Jean-Marie Gustave Le Clézio (Niza, 1940) ha sido distinguido hoy con el Premio Nobel de Literatura 2008: "Nos decidimos por Le Clézio porque es un escritor de la ruptura, de la aventura poética y del éxtasis sensual. Es un explorador de la humanidad que va más allá y que entra en las entrañas de la civilización reinante", ha reseñado la portavocía del Comité Nobel.
Los relatos en los que Le Clézio critica valores de la civilización occidental --en los que introduce episodios autobiográficos-- han influido sobremanera en la decisión del jurado, que en cierto modo ha optado por marcar distancias con la cultura que merece la catalogación de oficial.
Entre los trabajos de Le Clézio destacan, según los críticos literarios franceses, las novelas El africano (editada en 2004), Onitsha (1991) y, sobre todo, Urania (2006), que en Francia y Norteamérica (el autor reside actualmente en Nuevo México, EE UU) incluso ha obtenido excelentes resultados comerciales.
El nuevo premio Nobel, hijo de una francesa y de un inglés, estudió Literatura y ejerció la docencia en la galesa Bristol, la inglesa Londres y la francesa Aix en Provence. Se trata, pues, de una persona de formación multicultural, por lo que --al margen de que el francés sea la lengua en la que acostumbra a escribir-- sería inadecuado encasillarlo en un solo ámbito cultural o nación.
Le Clézio es el décimocuarto escritor nacido francés que obtiene el Nobel.
MÁS INFORMACIÓN sobre el premiado, en EL CULTURAL.

8 oct 2008

"China, de la A a la Z"

Xulio Ríos, director del Instituto Galego de Análise e Documentación (Igadi, entidad implicada en el conocimiento cabal del mundo), ha elaborado un didáctico ensayo que, a modo de diccionario, ofrece las claves fundamentales para entender lo que significa y lo que significará China.
El gigante asiático, del que demasiados europeos sigue teniendo una visión tan exótica como simplista --incluidos aquellos que reducen China a la figura histórica de Mao Ze Dong-- posee un bagaje cultural, incluido el científico, que para sí quisieran algunos de los países de Occidente que se autocalifican de altamente civilizados. A estas alturas todavía es necesario recordar que la pólvora y la imprenta, por citar sólo dos ejemplos, eran utilizadas en China decenas de años antes que en Europa. El desconocimiento del planeta chino es proverbial.
China está de moda, en esto hay coincidencia general. Máxime a causa de la celebración de los juegos olímpicos en Pekín; pero no nos engañemos, sigue suscitando desconfianzas y las transformaciones que vive el país son analizadas desde un punto de vista estrictamente occidental, sin considerar la actitud ni los criterios propios de los chinos y, en general, sin atender a que Asia --con China, India y Japón al frente-- constituye un mundo cuya comprensión exige menos tabúes, más atención y, sobre todo, más respeto.
Xulío Ríos, que conoce a fondo China --pues al margen de conocimientos atesorados ha vivido en el país-- forma parte del equipo de expertos de Casa Asia, de modo que su libro no sólo se beneficia del espejo de un sinólogo acreditado, sino que está planteado desde el punto de vista de quien es consciente de que urge arrumbar el eurocentrismo, que no el europeísmo.
Para entender China, incluido su inevitable florecer económico, es preciso poner una primera y sólida piedra; por ejemplo, leyendo este libro.
Edita POPULAR

3 oct 2008

"Einstein. Su vida y su universo"

Albert Einstein (Ulm, Alemania, 1879-Princenton, EE UU, 1955) fue un tipo extraño. Dicen que tenía una punta de insolencia y era visceralmente inconformista, si bien con los años perdió pasión y en ocasiones --una vez alcanzada la fama-- se acomodaba.
Siempre obvió las ortodoxias y los formalismos, y hay quienes afirman que era un tanto maleducado, huidizo, como si se ausentara; era poco dado a respetar gestos y tradiciones sociales e hizo gala de su irreverencia ante la autoridad, hija de un instintivo rechazo a todo aquello que supusiera negarse a sí mismo.
Aunque en muchos ámbitos a Einstein se le identifica inmediatamente como judío, que era la religión de sus padres, él apenas prestó atención a esa cuestión y sólo cuando se iniciaron las persecuciones nazis en los años treinta abrazó sus orígenes, de los que había prescindido con la misma naturalidad que hizo con su nacionalidad alemana.
Este libro, que otorga tanta importancia a la cara humana de Eisntein como a sus logros y significados científicos, es quizá la biografía más completa y fiel del genio germano-americano.
En el fondo y en la superficie, Einstein era una permanente contradicción y se aclimató a ella: “Para castigar mi desprecio a la autoridad, el destino me ha convertido en autoridad a mí mismo”, dijo en una ocasión.
Fue el propulsor de la llamada revolución cuántica y, al poco, se opuso a ella debido al temor que le inspiraban las posibles consecuencias de sus teorías. Reverenciaba la ciencia con ardor casi infantil, pero al mismo tiempo se llegó a declarar profundamente religioso, aunque su religiosidad era ajena a todo culto y mantenía una actitud que cabe calificar de panteísta. Su desastrosa vida familiar y afectiva tuvo mucho que ver con su apego a la soledad.
En definitiva una personalidad singular que la biografía de Walter Isaacson ayuda a vislumbrar.
Edita DEBATE

2 oct 2008

"28 historias de sida en África"


Estos días es noticia la confirmación científica de que el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida) es una enfermedad que ya tiene, como mínimo, un siglo de vida. Según el estudio coordinado por la Universidad de Arizona (Tucson, Estados Unidos) que esta semana publica la revista Nature, la cepa de sida más extendida en el mundo comenzó a expandirse entre los humanos entre 1884 y 1924, no durante la década de 1930, como se consideraba hasta ahora.
Pero, ¿cuáles son las situaciones que se viven, sobre todo en África?, que es el continente donde el mal se inició, al pasar de los chimpancés a los humanos y donde la enfermedad más se ha expandido.
Las más recientes estadísticas informan que el sida está presente en todos los países del mundo y los cálculos más conservadores cifran en 37 millones el número de enfermos. ¡Siete de cada diez de los contagiados viven en el África subsahariana!
Este libro de Stephanie Nolen narra 28 historias reales que ayudan a entender desde dentro el problema que supone el sida en África, tanto desde un punto de vista humano y social como económico. Los relatos de Nolen revelan cómo se ha extendido el sida, habiendo destruido ya las ilusiones de varias generaciones. También cuenta como la pandemia se ha convertido en un reproductor de miserias, de conflictos y de otras enfermedades; asimismo, explica cómo funcionan los medicamentos --siempre escasos-- y por qué hay cientos de miles de personas que a pesar de no poder acceder a los fármacos resisten la situación con sorprendente dignidad, la mayoría con el único fin de mantener a sus hijos.
La autora de este texto retrata con necesario realismo una pandemia que la mayoría de ciudadanos de Occidente sólo relacionan con los famosos que han padecido la enfermedad.
Edita KAILAS

1 oct 2008

"Plastilina nos pulmóns"

De cando en vez, aínda que en CDL intentamos estar ao día do noso traballo, escápasenos algún título que non se debería escapar, sobre todo tendo en conta que o seu autor é de interese literario e, ademáis, amigo.
Este é o caso de Plastilina nos pulmóns, de Santiago Jaureguizar, error imperdoable que agora arranxamos.
O relato, ao marxe dos méritos literarios, ten moitos atractivos: Nos anos 80, Annapurna, unha moza galega, acompaña ao seu pai ao Himalaia, pois o home organiza unha expedición para procurar a cámara de fotos de George Mallory, que probaría que o inglés foi o primeiro montañeiro en coroar o Everest.
Agora é Namche, o fillo de Annapurna, quen, así que cumpre 18 anos, viaxa ao Tibet para desenguedellar os misterios daquela expedición, coñecer as súas consecuencias e saber máis do seu admirado avó Tomás. Para iso deberá afastarse do seu mundo, inclinacións xenófobas incluidas. E, no seu pescudar, chegarán respostas inesperadas.
Edita EDELVIVES
[Por certo, un bico para o neno que máis sabe de coches, Antón "Pirulero" Jaureguizar Lombardero]