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14 jun 2010

Cierra Michelena, la librería decana de Pontevedra

Esta semana cierra la librería Michelena, que a fecha de hoy es la decana de la ciudad de Pontevedra. La causa del cierre es económica, pues las ventas directas han caído en torno al 30%: "El motivo principal de que nos vayamos es el descenso del poder adquisitivo de la gente. Además, si a eso le sumas que las instituciones tampoco nos compran casi nada, todo esto nos ha hecho mucho daño", ha declarado José María Dios, gerente del establecimiento, según informa la ePágina local VidaVedra.
Michelena fue la primera librería de la ciudad del Lérez que se dedicaba exclusivamente al libro, sin apoyarse en ofertas de papelería u otros objetos vinculados a los libros. Es decir, la causa física del cierre es la caída de las ventas y las causas de fondo, otras dos: la primera es que la lectura es un hábito minoritario que, por ende, va a menos y, en segundo lugar, que ya se venden libros en comercios ajenos al mundo de la cultura; léase, por ejemplo, hipermercados.
MÁS detalles, en VidaVedra

22 oct 2009

Las librerías independientes ganan terreno

Según el XIV Estudio de Perfil del Sector de la Distribución de Libros y Publicaciones Periódicas, "los principales canales de comercialización en el ejercicio 2008 fueron las librerías, con el 51,3% de las ventas, y cadenas de librerías, que supusieron el 24,0% de las ventas. Los hipermercados generaron el 9,2% de las ventas. Las ventas a empresas e instituciones suponen ya el 8,8%.
"Una reflexión: Si la cifra de facturación sube pero se venden menos ejemplares, es que estamos subiendo los precios. Y esto, en épocas de crisis donde el cliente busca el low cost frenéticamente, es un serio error.
"Por lo que respecta a las librerías, se observa que han ganado 2,2 puntos en 2008 sobre las cifras de 2007, y 0,8 puntos sobre las de 2006. En cambio, las cadenas de librerías han retrocedido casi dos puntos, situándose en cifras prácticamente similares a las de 2005."
Para seguir leyendo el resumen del informe, acceda a "Las librerías aguantan en 2008", en Paradigma Libro.
Y si está interesado en leer el informe completo: Federación de Asociaciones de Distribuidores de Ediciones, que ofrece el texto íntegro en formato PDF.

20 feb 2009

Cuando el librero es editor, otro refugio para la literarura

Bajo el título La librería es un buen lugar de resistencia, Silvina Friera ha escrito en el rotativo bonaerense Página12 lo siguiente:
"Los paisajes se camuflan o se reciclan y a veces engañan con su velo de novedad. La figura del librero-editor se consolidó entre los años 20 y 40. Manuel Gleizer, que se vanagloriaba de haber editado 20.000 ejemplares en seis años (1922-1928), afirmaba que al público hay que buscarlo, no esperar buenamente que concurra a las librerías. Mucha agua corrió por el río de la historia y del mundo del libro, y esa tradición anfibia, más que perderse, quedó relegada a un rincón de la memoria. La cartografía del mercado crujió por la crisis de 2001, pero la devaluación del peso, que parecía que arrasaría con todo, reveló su lado inesperado. Los libros del exterior se encarecieron tanto que se volvieron un lujo imposible; los costos de la edición local, sin poder afirmar que se abarataron sustancialmente, perdieron su condición prohibitiva. Se fue creando una atmósfera favorable en torno de las posibilidades del libro en Argentina. Lo confirman, en parte, los emprendimientos libreros editoriales que surgieron desde 2005 por el barrio de Palermo: La Internacional Argentina, imbricada con la editorial Mansalva, de Francisco Garamona; Crack-Up, de Néstor Pascuzzi, y Eterna Cadencia, de Pablo Braun."
Pulse aquí y lea el artículo completo, sea usted librero o no, el asunto lo merece.

18 ago 2008

La servidumbre económica que generan los "best-seller"


Vía Libro de Notas --ePágina de referencia para blogueros e internautas en general-- en CDL hemos tenido noticia de un artículo publicado en el rotativo colombiano El Espectador que merece lectura, no tanto por el futuro de las librerías como por el futuro de la cultura impresa como bien social:
"En Colombia sabemos, por ejemplo, que toda una generación de escritores e intelectuales bogotanos se educaron alrededor de una gran librería, hoy desaparecida: la Bucholz. El movimiento Nadaísta, que este año cumple medio siglo de fundado, surgió también alrededor de una pequeña librería en Medellín: la Aguirre.
"El Grupo de Barranquilla existe porque hubo en la capital del Atlántico una librería abierta a lo que se publicaba en todo el ámbito de la lengua, la Librería Mundo, que fue para los del Grupo mucho más importante que los sitios de rumba.
Algo parecido puede decirse de todas las grandes ciudades del mundo: París, Berlín, Madrid, Nueva York, Moscú, Buenos Aires.
"En todas ellas, numerosas pequeñas librerías se convirtieron en focos de atracción para grupos de jóvenes inquietos que compartieron allí sus lecturas, su pensamiento, la experiencia del mundo filtrada por los libros comentados, discutidos, devorados con ansia, como en un restaurante donde no se alimentaba el estómago sino la mente. Las nuevas tendencias del mundo, sin embargo, con una avalancha de publicaciones mediocres, puros intentos de convertir en grandes éxitos de ventas a libros malos o por lo menos banales, han puesto en crisis a las pequeñas librerías. Éstas no pueden competir con la pretensión de rellenar cada mes con novedades --muchas veces inútiles-- un espacio limitado. Además las librerías grandes, y sobre todo los hipermercados, hacen descuentos que terminan por quebrar a las pequeñas."

17 feb 2007

Cierra la librería Cervantes de Vigo, fundada en 1936

Febrero del 2007 pasará a la historia del oficio de librero como un mes negro. Al reciente cierre de la librería Colón de A Coruña, fundada en 1927, se suma el adiós de la librería Cervantes de Vigo, que abrió sus puertas en 1936.
El establecimiento decano de las Rías Baixas no ha podido superar las crecientes dificultades que afronta el sector. A la feroz competencia de las grandes superficies, hay que sumar el auge de la cultura audiovisual --aunque en algunos aspectos sería más apropiado hablar de incultura audiovisual y de comodidad--, con el consiguiente descenso de los índices de lectura.
Por si fuera poco, la reciente decisión de la Xunta de proporcionar gratuitamente los libros de texto --medida esta que socialmente sería injustificable criticar sin matices-- ha sido la puntilla para aquellos locales que necesitaban de estos ingresos para cuadrar sus cuentas de explotación. Sea como fuere, el cierre de una librería, máxime cuando atesora el historial de la viguesa Cervantes, es un grave revés para el sector y, sobre todo, para la sociedad y la promoción de la cultura.
Tras los cierres de Colón y Cervantes, sólo quedan seis librerías gallegas con más de 40 años de antigüedad: Balmes (Lugo), abierta en 1887; González (Santiago), 1929; Molist (A Coruña), 1950; Central (Ferrol), 1950; Padre Feijoo (Ourense), 1955; y Casa das Letras (Ribadeo), 1963; a las que el próximo año se sumará Paz (Pontevedra), abierta en 1968.
MÁS INFORMACIÓN en LA VOZ DE GALICIA
TEXTO RELACIONADO, en la bitácora Im-Pulso: "En Galicia pintan bastos para el oficio de librero".

Una librera, nominada a la Medalla de Asturias

Conchita Quirós (Foto capturada en El Comercio)
Una librera oventense, Conchita Quirós, que regenta la librería Cervantes de la capital del Principado, es firme candidata a obtener la Medalla de Asturias. La distinción, a parte de por sus méritos profesionales, significaría también un reconocimiento a la labor del establecimiento, que cumple su 50 aniversario.
El Ayuntamiento de Oviedo se ha sumado a la larga lista de personas y entidades que apoyan la nominación de Conchita Quirós, cuyo trabajo al frente de Cervantes no sólo está avalado por su clientela, sino que ya mereció el premio Librero Español del Año 1996.
Casa das Letras, ubicada fuera del territorio del Asturias pero vecina y vinculada al Occidente Astur, además de congratularse de que una librera pueda obtener la Medalla de Asturias, se suma a cuantos respaldan a Conchita Quirós y, sobre todo, considera que es un orgullo para el sector que uno de los nuestros sea merecedor de los apoyos que concita la oventense. Sólo por eso, Conchita Quirós ya es un referente social, cultural y profesional.
MÁS INFORMACIÓN en el periódico avilesino EL COMERCIO.

1 feb 2007

Pecha "Colón", histórica libreiría da Coruña

Hoxe é noticia unha libreiría, mágoa que sexa unha nova negativa. A libreiría Colón de A Coruña que abriu ao público no ano 1927, pechou as súas portas onte a noite.
O edificio no que estaba ubicado o comercio --no número 24 da peonil rúa Real, no centro da cidade-- foi declarado en ruína a iniciativa dos propietarios, que mesmo recurriron ao xulgado para proceder ao seu derrubamento caseque total. Segundo as normas urbanísticas e as de protección do patrimonio histórico da Coruña, a nova construcción terá que conservala fachada, pero as posibilidades de que os baixos acolleran unha nova Colón eran mínimas debido aos disparatados prezos que hoxe rixen no sector inmobiliario.
Hai probas dabondo do extraordinario servizo prestado por Colón á cultura da poboación da comarca coruñesa. A cidade ártabra e toda Galicia perden unha referencia cultural e os libreiros estamos de loito.
MÁIS INFORMACIÓN en LA OPINIÓN DE A CORUÑA.

23 ene 2007

Seis de cada diez librerías gallegas acusan apuros económicos

En el reportaje titulado La mitad de las librerías de Galicia tienen dificultades para subsistir, publicado el pasado domingo día 21 en La Voz de Galicia, se afirma que "en el sector librero gallego suenan, de nuevo, señales de alarma. Cierres de librerías tan emblemáticas como la Colón coruñesa, abierta en 1927, son datos que no invitan el optimismo".
No obstante, este comercio en concreto ha cerrado porque el edificio de la calle Real en el que estaba ubicado fue declarado ruinoso, sin que los gestores de la librería lograran encontrar un local asequible para trasladar el negocio, que en sí mismo --sin tener en cuenta el elevado coste que suponen un traslado y la firma de un contrato de arrendamiento nuevo-- era rentable y gozaba de la fidelidad de decenas de clientes.
En todo caso, las cifras que aporta el reportaje de La Voz indican que la cultura impresa no acostumbra a ser un negocio boyante. La implantación de la gratuidad en los libros de texto priva a los libreros "del 50 al 56% de uno de sus principales recursos de supervivencia", según precisó a La Voz el portavoz de la Federación de Libreiros de Galicia.
Hoy por hoy, según el coordinador de la misma federación, Antonio Fernández Maira, "la mitad de las librerías gallegas tiene unas dificultades tan graves que podrían estar condenadas al cierre".
Más adelante, el reportaje de La Voz habla de "las librerías más antiguas de Galicia", que según el periódico serían --ya descartada la coruñesa Colón--: Balmes (Lugo), abierta en 1887; González (Santiago), 1929; Cervantes (Vigo), 1936; Molist (A Coruña), 1950; Central (Ferrol), 1950; Padre Feijoo (Ourense), 1955; y Paz (Pontevedra), 1968.
Por parte de Gráficas Santiago/Casa das Letras, cabe precisar que esta librería ribadense abrió sus puertas al público el 10 de marzo de 1963. Es decir, si son exactos los años de apertura que indica La Voz de Galicia, resulta que Gráficas Santiago/Casa das Letras es la séptima librería más longeva del país, por delante de la citada pontevedresa Paz.
ENLACE al texto íntegro del reportaje de LA VOZ DE GALICIA.
TEXTO RELACIONADO en GALICIA HOXE.

16 nov 2006

Libreros, ¿un oficio en extinción?

Uno de los grandes problemas del mal llamado negocio de librero --aparte de la competencia de las grandes cadenas de venta-- es la progresiva infravaloración de la cultura, que ha llegado al extremo de que algunos consideren el libro como un mero adorno útil para simular inteligencia o estatus social
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Reproducción íntegra del reportaje titulado Los grandes problemas de los libreros pequeños, cuya autora es Patricia Gonsálvez, que ha sido publicado en El País:
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Ángel Escarpa abrió su librería en 1973 --el año que murió Neruda-- y cerró en 2000 porque, según cuenta, ya nadie en San Blas (Madrid) creía en su proyecto, una librería de izquierdas, especializada en la Guerra Civil y la República, que se apoyaba en el material de papelería para ir tirando: "La gente prefería ir al Carrefour que abrió aquí al lado, o coger el metro hasta la FNAC". Escarpa jura "sobre las obras completas de Lenin" que estuvo años vendiendo un libro al día: "Cerrar fue como perder un hijo, amén de un hijo tonto".
Cada año cierran en España 90 librerías. Para compensar, 75 valientes se lanzan a la aventura de abrir un negocio que se promete complicado. Muchas horas de trabajo, muchos gastos de gestión y un margen de beneficio del 30%. "Si el negocio fuese más rentable, abrirían tantas librerías como bares de copas, una para cada tipo de lector. Pero en los cubatas el beneficio es del 80 %", dice Antonio Ramírez, que hace siete años abrió La Central en Barcelona y hoy tiene cinco grandes librerías, incluidas las del Macba y el Reina Sofía.  

Luego está la competencia de las grandes cadenas: "Sitios como la FNAC o la anglosajona Barnes & Noble son perfectos. Tienen fondos amplísimos, te puedes sentar y hojear, son luminosos, baratos... No se puede defender lo tradicional por lo tradicional; las librerías han de actualizarse. Especializarse o, mejor, crear un lugar especial, y sobre todo que se note que hay alguien que lee detrás".
El Buscón y El Bandido doblemente armado no se parecen en nada. Sus dueños, sólo en que son ávidos lectores y se consideran suicidas comerciales. Caso A: la librería popular que Luis Sancho, de 55 años, abrió hace 29 en el barrio madrileño de Prosperidad. Está especializada en Filosofía. Las novedades se apilan sobre las mesas, los libros de Platón y Kant se estrujan en las estanterías del fondo y las guías de viajes pierden el equilibrio en expositores un poco torcidos; caso B: la librería de Diego Pita, de 34 años, que no está especializada pero es especial. Tiene un bar en la entrada. Lleva cinco años abierta en una céntrica zona de copas. Las "novedades alternativas" descansan sobre mostradores. Tintín y los libros de fotos se exponen en baldas donde se pondrían los mejores tacones en una zapatería. En la tienda del librero joven se sirven cócteles, suena neo-chanson y no se puede fumar. En la del librero de toda la vida no hay música ni espacio para sentarse, el dueño fuma con compulsión y todos los clientes le llaman Luis. Puede que la librería independiente esté en crisis, pero en casa de estos dos suicidas no deja de entrar un goteo constante de gente.
En España hay 4.280 comercios que tienen como actividad principal vender libros, y la mayoría son pequeños. Perfumerías-droguerías tradicionales hay 12.516. Si a las librerías se suman hipermercados, quioscos o estaciones de tren, los puntos de venta de libros llegan a 27.500. Dentro de las librerías librerías, las independientes tienen el 32,7% del mercado, pero han perdido cuatro puntos de cuota en dos años. En ese mismo periodo, las cadenas de librerías han facturado un 13% más. "Pero no hay un solo malo de la película", dice Miguel Visor, distribuidor y librero de Machado Libros, cuya lista de enemigos es larga: "El precio de los alquileres se ha disparado, la enciclopedia ha muerto a manos de Google, los quioscos y las promociones de los periódicos venden fuera de los precios del mercado, las fotocopiadoras arrasan en las universidades... y hay librerías que no se adaptan a los gustos de la gente".
  

Entre las librerías que cierran, muchas caen por muerte natural, por no ajustarse al mismo mercado que acaba con los ultramarinos o los relojeros; el problema con las librerías es que, además del drama personal, se pierde una red de proximidad cultural y a veces se cierran instituciones, como Rubiños 1860, un hito madrileño comprado hace unos años por El Corte Inglés y hoy convertido en su departamento de móviles.
Los libreros también se enfrentan a los cambios editoriales. En 2005 se publicaron 69.600 libros. "Los que se venden bien, cada vez venden más, pero los que venden mal, venden menos", según Visor. "Esto no conviene al pequeño librero, que no puede absorber el ritmo de rotación que piden las editoriales", explica Fernando Valverde, presidente de CEGAL, que asocia a los gremios de libreros. "Los grupos editoriales se impacientan", dice Antonio Ramírez. Prefieren tiendas con sitio para el márketing y músculo para venderlo todo en tres meses de promoción.
Para El Corte Inglés su camino está claro: "El énfasis se pone en el instant book [libros sobre temas de actualidad], el best seller y en los libros de texto", según fuentes del centro. En la FNAC, que vende cerca de seis millones de libros al año en sus 12 tiendas, Ignacio Tolnado asegura, sin embargo, que para ellos el fondo lo es todo: "En 14 años los 100 títulos más vendidos nunca han estado por encima del 13% del total. La diversidad del surtido es clave en nuestro éxito".
Así las cosas, la nueva ley del libro está camino del Parlamento. La gremial dice que el borrador tiene "poca chicha política porque, aunque respeta el precio fijo que garantiza la diversidad cultural, los derechos del lector y salvaguarda a las librerías, reitera la excepción que el PP hizo con los libros de texto cuyos descuentos libres son demoledores para las pequeñas librerías". "Además", añade Valverde, "no obliga a que las compras públicas se hagan a través de las librerías".
Desde que Rodrigo Rato liberalizase en 2000 los descuentos, las librerías lo han notado. La malagueña Rayuela, Premio Nacional 2005, ha perdido este año un 15% en las ventas de texto. Su dueño, Juan Manuel Cruz, no ha renovado a uno de sus empleados: "No podemos luchar contra enormes campañas cuyo objetivo no es vender libros un 25% más barato, sino colocar todo lo demás: lápices, mochilas, uniformes... Los libros son un gancho; por cada euro que se gasta una familia en ellos, se deja entre 9 y 11 euros en artículos complementarios; eso no es un beneficio social para las familias, sino una ventaja comercial para los grandes almacenes. Están arrasando con las pequeñas librerías", dice Cruz.  

"En África, donde la cultura es oral, se dice que cuando muere un anciano se quema una biblioteca, y esto es algo parecido. Pero tenemos que ser optimistas: dentro del comercio, ser librero es lo más vocacional que hay y mantendremos la llama viva".
Eva Cosculluela, de 34 años, y su socio han abierto hace un año y diez meses en Zaragoza. Su competencia son El Corte Inglés y la FNAC, porque en todo el centro no hay otra librería literaria. Antes eran informáticos; ahora trabajan de diez de la mañana a nueve de la noche, todos los días menos los domingos. En la planta de arriba tienen novelas juveniles y "exquisitos" álbumes para niños. Sillones para padres e hijos. Una máquina de café: "Ponemos todas las facilidades para que la gente se sienta a gusto", dice Eva, "es un negocio difícil, pero vamos tirando despacito, con mucha ilusión; si no, apaga y vámonos". Su librería se llama Portadores de Sueños.