13 oct 2007

El mundo del libro pierde el miedo a la Web 2.0

La influencia en el mundo editorial --y por extensión en todo lo que tiene que ver con los libros-- de lo que se ha dado en llamar la Web 2.0 (Wikipedia, YouTube, Twitter, redes sociales, bitácoras, etcétera) es evidente. Sin embargo, en un principio demasiados agentes culturales actuaron (o actuamos) con cierto grado de resistencia, desconfianza o, ¿por qué no decirlo?, incluso con miedo.
Pero la situación y sobre todo las actitudes están cambiando, afortunadamente para todos.
"Mientras que en el año 2005 tan sólo un 12% de los sitios web de las editoriales establecía una comunicación directa con sus lectores, el nuevo estudio Tendencias Web 2.0 en el sector editorial señala que el 44% de las 50 editoriales analizadas ha creado, en los dos últimos años, algún tipo de canal de comunicación participativa (blogs, red social, encuentros virtuales).
"Hace dos años, un 39% de las editoriales analizadas contaba con una sala de prensa virtual, el nuevo estudio indica que el 76% de los sitios web de las editoriales tiene esa sección para facilitar la labor informativa de los medios. En 2005, tan sólo un 25% de las editoriales publicaba en sus webs las reseñas obtenidas en los medios de comunicación, mientras que en 2007 se eleva al 46%."
Las librerías también se están sumando a esa ola que derriba paredes entre quienes producen cultura, los que la envasan o visten, los que la promocionan, los que la comercializan y los consumidores: la sociedad en general.
El texto entrecomillado en los párrafos precedentes forma parte del estudio Tendencias Web 2.0 en el sector editorial correspondiente a este año, cuya elaboración hay que agradecer a la revista Dosdoce y al equipo de especialistas que han contribuido a ello.
Si está interesado en leer el informe, pulse aquí: Dosdoce.

11 oct 2007

"Perseguidos", más allá de la simple intriga

La autora, en foto de F. Alvarado/EFE capturada en El Cultural, que ofrece una reseña sobre el libro y su autora
La historia que relata Clara Usón en Perseguidos "corría por Barcelona hace unos meses. Tiene su parte trágica y su parte cómica y, también, su parte escandalosa, la que interesa a la gente". Tal es el inicio, y sigue: "Una madrugada de octubre del año 2003 una abogada barcelonesa recibió una llamada en su móvil. Estaba durmiendo, pero la melodía del aparato la despertó y corrió a cogerlo, descalza y a oscuras por el pasillo de su apartamento, con el sobresalto y el miedo que produce siempre una llamada intempestiva (¿Quién se habrá muerto?). Le contestó una mujer desconocida. No llegaron a tener una conversación propiamente dicha; la mujer, que tenía un acento raro --quizá estuviera resfriada, tal vez fuera extranjera--, no se identificó; se limitó a informarle, con voz vacilante, de que un tal señor Viladrau estaba muy mal, puede que muriéndose, y le dio la dirección del lugar donde al parecer se hallaba ese hombre. Luego colgó.
"Lo primero que experimentó la abogada fue alivio porque no había recibido malas noticias de su familia, pero a continuación se sintió perpleja. Conocía al señor Viladrau, era un cliente importante del bufete de abogados para el que trabajaba, dueño de Corporación Morató, un grupo de empresas constructoras e inmobiliarias…"
¿Quiere seguir leyendo? Lógico, el aperitivo promete y las formas son las apropiados para un relato que a pesar del pasaje reproducido no es la típica novela de intriga; lo es, cierto, pues incluso salen al escenario los detectives y hay un cadáver, pero Perseguidos va más allá.
Hay quienes han dicho que Usón es una especie de Chejov (o Chejova), pero conviene no exagerar. Lo que sí cabe afirmar sin ambages es que la autora, licenciada en Derecho, sabe describir personajes como pocos escritores y maneja el lenguaje con elegante soltura, sin barroquismos.
Edita ALFAGUARA

10 oct 2007

"Cartas á nai", a autobiografía epistolar de Otero Pedrayo

Estes dos volumes recollen 1.355 cartas que foron ordenadas e transcritas polas investigadoras Patricia Arias Chachero e Mónica Arias. As cartas, escritas en castelán, constitúen a crónica dunha vida ao tempo que o espello dun tempo e dun xeito de vivir Galicia.
Otero Pedrayo iniciou esta correspondencia no ano 1905, cando saiu de Trasalba, con so 17 anos, para examinarse en Compostela do que entón se chamaba Curso de Ampliación, unha especie de selectividade para os estudos de Dereito e Filosofía e Letras.
As autoras desta obra traballaron durante anos na organización da documentación depositada nos fondos da Fundación Otero Pedrayo, na Casa Grande de Cimadevila (Trasalba), e que na actualidade está na Fundación Penzol (Vigo).
Compre subliñar que ten especial valor a achega de información complementaria que aportan as notas a pé de páxina para coñecer situacións, personaxes e circunstancias que xorden ao longo da correspondencia. Segundo teñen explicado as especialistas, "na edición deste singular epistolario optouse por ir intercalando, respectando a orde cronolóxica, as cartas escritas por Otero á súa nai e as que ela lle ía escribindo a el".
A recopilación, por riba, inclúe un album de fotografías de alto valor histórico e cultural.
A publicación contou co apoio da Secretaría Xeral de Política Lingüística.
Editan FUNDACIÓN OTERO PEDRAYO e GALAXIA

9 oct 2007

La asturiana Olvido García Valdés, Premio Nacional de Poesía

Imagen reciente de García Valdés (foto de Manuel Ferro capturada en El Cultural)
La asturiana Olvido García Valdés ha sido distinguida con el Premio Nacional de Poesía 2007 por su poemario Y todos estábamos vivos, editado por Tusquets. El galardón es otorgado por el Ministerio de Cultura a la que considera la mejor obra del año escrita en alguna de las lenguas españolas.
García Valdés (Santianes de Pravia, Asturias, 1950) es licenciada en Filología Románica y en Filosofía. Actualmente reside en Toulouse (Aquitania, Francia), donde dirige la delegación del Instituto Cervantes. También es coeditora de la revista poética Los infolios, responsabilidad que asumió en 1981, y miembro del consejo editor de la revista El signo del gorrión.
Con anterioridad, García Valdés había obtenido los premios Esquío (1989), Ícaro (1990) y Leonor (1993), y ya había publicado los libros de poesía El tercer jardín (1986); Exposición (1990), Ella y los pájaros (1994), Caza nocturna (1997) y Del ojo al hueso (2001).
El jurado ha estado presidido por Francisca Aguirre, Xosé Luis Axeitos, Rogelio Blanco (director general del Libro), José Manuel Caballero Bonald (ganador del mismo premio en la edición del año pasado), Juana Castro, Luís García Gambrina, David Jou, Jon Kortazar, Andrés Sorel y Juana Vázquez.
[ENLACE a la reseña que sobre el poemario ganador publica la revista EL CULTURAL]

8 oct 2007

"El cuento número trece"

Es la primera novela de Diane Setterfield pero, una vez leído el texto, el relato parece escrito por alguien con tablas y recorrido. ¿Por qué? Porque ocurre lo que cada vez menos veces: quien escribe ha vivido, o cuando menos ha sabido observar la vida: "La lectura fue mi primer amor. Sin leer no podría vivir", declaró Setterfield, 43 años, cuando la entrevistaron por primera vez debido al sorprendente éxito de El cuento número trece.
Aunque la autora es británica, el éxito más rotundo del libro se ha registrado en Estados Unidos, donde ya se han vendido más de un millón de ejemplares. En tanto que en España y en apenas un mes, ya ha alcanzado los 100.000.
Una de las claves de semejante aceptación radica en que a la autora le gusta la literatura y, sobre todo, la literatura de ficción que dice algo, aparte de que el estilo y la estructura sean de calidad superior a la media.
Los personajes principales de la novela son la joven Margaret y la señora Winter, la primera es librera y la segunda, una veterana y famosa escritora. Entre ambas se establece una relación de confianza marcada por la pasión que ambas tienen por contar historias, unas verdaderas y otras falsas, lo que motiva una especie de toma y daca en el que los dobles sentidos y el equívoco son norma.
El texto de Setterfield no es una relación de hechos aderezada con la personalidad de esas dos mujeres, sino que se trata de una historia en la que los personajes constituyen la esencia de la trama: “Soy incapaz de elaborar una ficción sin conocer antes a quien la representa", puntualizó la autora cuando su trabajo mereció la atención de los críticos. Como escritora, Setterfield ha llevado su interés por las personas hasta las últimas consecuencias.
Edita LUMEN