27 jun. 2008

La Sicilia de Sciascia: "El día de la lechuza"

Leonardo Sciascia (Racalmuto, 1921-Milán, 1989) es uno de los mejores fotógrafos de la Italia profunda, la del sur, exactamente: Sicilia; donde nació, creció y estudió Magisterio. Durante varios años se dedicó a la enseñanza, profesión que abandonó para dedicarse al periodismo y, poco a poco, consagrarse como notario de la realidad y novelista.
Sciascia es uno de los narradores clásicos de la Italia del siglo XX y su obra, trufada de méritos literarios y narrativos, engrandeció el panorama literario del país y varios de sus libros fueron clamorosos éxitos populares. En paralelo, Sciascia adquirió compromisos sociales y políticos de calado, caraterizándose por su permanente lucha contra todo abuso de poder.
Sciascia ha desnudado como pocos las miserias de la sociedad siciliana y la influencia que las mafias han tenido en el devenir de la Italia moderna, tal como refleja la trama de El día de la lechuza.
La narración arranca cuando Salvatore Colasberna, antiguo albañil convertido en pequeño empresario, es asesinado en la plaza del pueblo, pero, una vez más, nadie ha visto nada. Eomicidio esconde toda una trama de relaciones y se suma a la desaparición de un campesino y…
Sin embargo, no es una novela policíaca al uso, pues al guión propio de película policiaca se añade un detallado fresco de la espesa e inquietante sociedad del mezzogiorno, con escenarios y personajes escrupulosamente representativos de los parajes y pobladores de la amada Sicilia de Sciascia.
Edita TUSQUETS

2 comentarios:

  1. Ah¡, la magia de los italianos del sur.

    ResponderEliminar
  2. A estas alturas nadie puede sostener que la mafia no existe. Pero cuando Sciascia publicó en 1962 este libro valiente la cosa no era así. Los diálogos son buenísimos, las elipsis inteligentes y todo está contado con intensidad y pulcritud. ¿La justicia es un espejismo?

    ResponderEliminar

* CDL admite comentarios anónimos siempre que NO incluyan insultos ni difamaciones.
* CDL admite comentarios anónimos sempre que NON inclúan insultos nin difamacións.