18 ago. 2008

La servidumbre económica que generan los "best-seller"


Vía Libro de Notas --ePágina de referencia para blogueros e internautas en general-- en CDL hemos tenido noticia de un artículo publicado en el rotativo colombiano El Espectador que merece lectura, no tanto por el futuro de las librerías como por el futuro de la cultura impresa como bien social:
"En Colombia sabemos, por ejemplo, que toda una generación de escritores e intelectuales bogotanos se educaron alrededor de una gran librería, hoy desaparecida: la Bucholz. El movimiento Nadaísta, que este año cumple medio siglo de fundado, surgió también alrededor de una pequeña librería en Medellín: la Aguirre.
"El Grupo de Barranquilla existe porque hubo en la capital del Atlántico una librería abierta a lo que se publicaba en todo el ámbito de la lengua, la Librería Mundo, que fue para los del Grupo mucho más importante que los sitios de rumba.
Algo parecido puede decirse de todas las grandes ciudades del mundo: París, Berlín, Madrid, Nueva York, Moscú, Buenos Aires.
"En todas ellas, numerosas pequeñas librerías se convirtieron en focos de atracción para grupos de jóvenes inquietos que compartieron allí sus lecturas, su pensamiento, la experiencia del mundo filtrada por los libros comentados, discutidos, devorados con ansia, como en un restaurante donde no se alimentaba el estómago sino la mente. Las nuevas tendencias del mundo, sin embargo, con una avalancha de publicaciones mediocres, puros intentos de convertir en grandes éxitos de ventas a libros malos o por lo menos banales, han puesto en crisis a las pequeñas librerías. Éstas no pueden competir con la pretensión de rellenar cada mes con novedades --muchas veces inútiles-- un espacio limitado. Además las librerías grandes, y sobre todo los hipermercados, hacen descuentos que terminan por quebrar a las pequeñas."

No hay comentarios:

Publicar un comentario

* CDL admite comentarios anónimos siempre que NO incluyan insultos ni difamaciones.
* CDL admite comentarios anónimos sempre que NON inclúan insultos nin difamacións.