8 jun. 2010

"La chica que se quería quemar a lo bonzo"

Este es un libro espejo... Espejo de las basuras que se difunden en ciertos programas de ciertas cadenas de televisión. Hay creadores y productores de programas que con la impagable ayuda de presentadores/as, parecen dispuestos a que la llamada caja tonta sea lo más tonta posible.
Lo llaman entretenimiento, pero en rigor deberían hablar de atontamiento, de embrutecimiento y de idiotez. Pues bien, este libro es el bis de uno de esos entretenimientos, y versa sobre "cómo ganar la batalla a tu pareja, que se lo tiene merecido porque no tapa el jamón de york, ni es romántico, ni te da masajes, ni limpia el baño, ni se curra el cunnilingus, ni te acompaña al mercadillo", según reza la presentación de la firma editorial.
Los autores son Raquel Martos y Laura Llopis, que coprotagonizan una de las secciones ¿más tensas? de El hormiguero: Guerra de sexos.
En este engendro antiliterario y acultural se recogen pasajes de esos "combates caseros, encarnizados y altamente divertidos, que son muestra de la eterna lucha entre sexos..."
El colmo es que alguien diga y pretenda que este libro sea "una obra imprescindible para mujeres, hombres y viceversa"... En fin, un bodrío que está a la altura de la fuente en la que se inspira.
Edita AGUILAR

4 comentarios:

  1. A mí me parece un libro muy divertido, y si eres una mujer con una relación la verdad es que las situaciones son bastante reales. No entiendo esa crítica que haces.. yo casi me lo leo de una tirada y sin parar de reir. Se lo he recomendado a mis amigas. No entiendo la manía de criticar la lectura para mujeres que tampoco tiene tantas pretensiones.

    ResponderEliminar
  2. Sin duda, es legal, inlcuso legítimo. Nadie, yo tampoco, cuestiona que se publique y que haya personas (sólidamente formadas) que se ríen leyendo paparruchas. Pero eso no resta valor a la evidencia de que el entretenimiento que proporciona ese libro y el programa en el que está basado sean "basura", en mi opinión, que es tan legítima como la de quienes ensalzan o justifican espectáculos que tienen efectos perversos.
    Casi nadie aboga, yo tampoco, por prohibir esas "basuras", pero conviene describirlas como lo que son, aunque nos riamos a carcajada limpia.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  3. Esta mañana conocí el libro del que se está tratando aquí. El subtítulo estampado en la portada me sugirió muy a las claras lo que podía esperarse; "Atención; no dejes que este libro caiga en manos de un hombre". Tan sólo por semejante muestra de sexismo a la inversa me siento indignado. ¿Qué ocurriría si este libro lo hubiese escrito un hombre, con la misma mala uva, con una frase semejante pero refiriéndose al sexo femenino? ¿Qué? ¿Lo seguirían viendo las mujeres como algo simpático? Tengo la impresión de que sonarían más voces hablando de machismo que no de risas y fiestas. ¿Y si el libro tratase de un blanco criticando a un negro? ¿Sería simpático, o más bien hablaríamos de racismo? Porque, fundamentalmente, esa es la base sobre la que se sustenta este libelo.

    Algunas mujeres, y no pocos hombres, deberían empezar a comprender que tales planteamientos sólo menoscaban la dignidad del sexo femenino, en tanto que arrojan la imagen de un colectivo que para defender su igualdad se prestan a la burla y al escarnio. ¿Qué mérito hay en ello?

    El humor no necesita de segregacionismos. Y menos, de parte de quienes se las dan de demócratas.

    ResponderEliminar
  4. Guste o no guste. Bueno o malo, hay que reconocer que es real como la vida misma..quien tiene o ha tenido pareja , lo sabe...Cuesta verse reflejado y las verdades nos ofenden..España, guste o no guste sigue siendo un pais machista y ello se refleja en muchos aspectos( empezando por el libro). Aunque el libro no tenga la calidad literária deseable,describe perfectamente al 90% de las relaciones entre hombre y mujer. Real como la vida misma

    ResponderEliminar

* CDL admite comentarios anónimos siempre que NO incluyan insultos ni difamaciones.
* CDL admite comentarios anónimos sempre que NON inclúan insultos nin difamacións.