31 ene. 2009

"No logo: El poder de las marcas", un fenómeno psicosocial

La autora
Este ensayo ya es un clásico de la mercadotecnia contemporánea, pero también de la sociología, amén de ser útil para tener una comprensión más acertada de la economía, pues la autora, Naomi Klein, analiza a fondo la influencia social y comercial de las marcas, fenómeno que va más allá de lo estrictamente económico.
El libro se inicia con una breve pero suficiente exposición del origen y de la evolución de las empresas que han basado su éxito, siquiera en parte, en la imagen de marca; además, avanzando en el texto y ahondando en el asunto, se obtienen respuestas a preguntas tan aparentemente triviales como esta: ¿Qué hizo Bill Gates para dar el salto desde un garaje a ser el accionista mayoritario de la multinacional Microsoft?
Pero desde un punto de vista más amplio cabe hacer otras preguntas: ¿Por qué desde hace unos años marcas como Nike acostumbran a ser relacionadas con la explotación laboral, incluida la de menores?, ¿por qué algunas de las marcas más afamadas se ven acosadas por campañas en su contra?, ¿qué enseñanzas o qué significados tienen todos estos factores en las estrategias de las multinacionales del textil y de la moda?
La autora también desgrana los efectos que el fenómeno ha tenido en todo el mundo, desde el impacto del marquismo en el mercado laboral hasta su influencia en las relaciones entre los países más ricos y los del Tercer Mundo, pasando por los hábitos de consumo; los cuales, a su vez, conllevan inevitables e profundas transformaciones económicas.
Según Klein, las firmas multinacionales que practican el marquismo --algunas de estas empresas no tienen ni un sólo centro de producción-- están menos interesadas en vender productos que en extender y comercializar estilos de vida, criterios estéticos, percepciones elitistas y determinados criterios colectivos. De ahí que haya marcas que se asocian con celebridades, con ciudades, con países, incluso con personas bellas o atractivas --casi siempre mujeres--, populares o que hayan protagonizado éxitos en el mundo del espectáculo o del deporte profesional.
En definitiva, un libro imprescindible para conocer mejor el mundo del comercio globalizado y uno de sus más relevantes fenómenos.
Edita PAIDÓS

"El caballero de Alcántara"

La más reciente novela histórica de Jesús Sánchez Adalid relata las aventuras de Luís María Monroy de Villalobos, diplomático y fontanero a las órdenes de Felipe II que viajó a Constantinopla como espía en la corte del Gran Turco. Los hechos relatados se inician tres años antes de la batalla de Lepanto.
La narración de Sánchez Adalid introduce al lector en el escenario social y político del Mediterráneo oriental del siglo XVI, en la que juegan un papel fundammental cuatro ciudades: Atenas, Estambul, Naxos y Venecia, todoe ello aderezado con los encuentros y desencuentros --más de los segundos que de los primeros-- entre las tres grandes religiones monoteístas: cristianismo, islam y judaísmo.
Sánchez Adalid, licenciado en Derecho, ejerció de juez y luego estudió Filosofía y Teología. Además, es licenciado en Derecho Canónico por la Pontificia de Salamanca y colaborador habitual de varios medios de comunicación. Sus trabajos (La luz de oriente, El mozárabe, El cautivo, La sublime puerta, Félix de Lusitania) han sido traducidos a varios idiomas. En 2007 ganó el Premio Fernando Lara por El alma de la ciudad.
Edita EDICIONES B

"Mujercitas", clásico del romanticismo más rosa

En ocasiones apetece regresar a los clásicos, también cuando se trata de novela romántica, género en el que inmediatamente varias narraciones acaparan la atención. Una de ellas --que no es la mejor ni la peor, pero si altamente representativa-- es Mujercitas, de Louisa May Alcott.
La personalidad de May Alcott (Germantown, Pensilvania, 1832-Boston, Massachusets, 1888) explica la capacidad de la autora para reflejar un mundo rara vez tan bien observado, sentido y descrito.
De familia de clase media baja, Louise empezó a trabajar siendo todavía adolescente, primero como costurera, luego como cuidadora de niños (aunque este oficio era dignificado con la denominación de institutriz) y más tarde como maestra y enfermera para, finalmente, a partir de 1855, dedicarse a escribir.
Su padre, convencido trascendentalista, le proporcionó una educación harto singular, que incluyó asistir a clases magistrales del naturalista Henry David Thoreau.
El trabajo más conocido de May Alcott es Women, or Meg, Jo, Beth and Amy, más conocida por Mujercitas, quizá la única de sus obras realmente sobresaliente; pero también obtuvieron notable éxito sus relatos melodramáticos, sus cuentos para niños y las crónicas que escribió sobre la vida diaria en los hospitales.
"Poco sospechamos --escribe Gabriela Campbell en Lecturalia--, al pasar las páginas de la entrañable novela Mujercitas, que el calor y la ternura que inunda nuestras entrañas es producto de varias ediciones, correcciones y capitulaciones que la han convertido en la porquería moralista (Louisa May Alcott dixit) que es hoy. Diversos filtros hicieron de Jo una chica mucho más refinada y mejor hablada que en la obra original, y ciertas obras de teatro de las hermanas March fueron sustituidas por representaciones religiosas. La Marmee de la familia fue puesta a dieta y también hizo un curso avanzado de modales y dicción, y Laurie sufrió un remake propio de un cambio radical televisivo".
[Enlace al texto completo de "Mujercitas: un clásico controvertido", de Gabriela Campbell, en la bitácora de Lecturalia]
Edita DEBOLSILLO

"Ni de Eva ni de Adán"

La autora
La trama es simple: La joven francesa Amélie viaja a Japón y está decidida a aprender el idioma del país a cambio de enseñar francés a los autóctonos. Pero conoce a un alumno, Rinri, y en apenas una semana la relación maestra-alumno da paso a una apasionada historia de amor...
El guión, de entrada, parece insustancial, demasiado romántico o rosa para según que gustos. Mas la capacidad de la autora, Amélie Nothomb, para enriquecer la cotidianedad convierte Ni de Eva ni de Adán en otro escalón en la corta pero feraz trayectoria de la narradora.
A causa de la profesión de su padre, diplomático belga, Nothomb nació en Japón y vivió en China, Estados Unidos, Laos, Birmania y Bangladesh. Hasta los 17 años no conoció Europa, cuando su familia regresó a Bruselas, ciudad en la que se sintió extranjera.
Estudió Filología Románica en la Universidad Libre de Bruselas, donde sus compañeros le recordaron que su familia es coprotagonista de la historia de la alta burguesía católica e integrista del país, a lo que se suma la trayectoria de su bisabuelo, militante de la extrema derecha belga. Esas circunstancias dificultaron seriamente la integración de la joven Nothomb en una universidad caracterizada por su ambiente liberal y filosocialista, lo que provocó que la jovencita se encerrara en sí misma y se dedicara a escribir, artillando una primera novela que en gran medida es semibiográfica, Antichrista, con la que intentaba demostrar que el pasado de la familia no siempre condiciona el presente de las personas.
Sea como fuere, tras obtener la licenciatura, Nothomb regresó a su Japón natal para trabajar en una multinacional nipona. Expatriada y en gran medida rechazada por sus coetaneos bruselenses, Nothomb escribió Estupor y temblores, que logró el Premio de Novela de la Academia Francesa de 1999. A partir de ahí, todo cambió, Nothomb ganó seguridad y desde entonces sus novelas forman parte del paisaje más comercial y exitoso de la narrativa europea.
Edita ANAGRAMA

19 ene. 2009

"Diccionario de integración latinoamericana"

A partir de los años sesenta del siglo pasado las iniciativas para armonizar y racionalizar la económica latinoamericana se han sucedido de forma ininterrumpida. Sin embargo, los resultados apenas han arrojado frutos ciertos, en gran medida porque actores ajenos al subcontinente --sobre todo EE UU-- han boicoteado, ninguneado o infravalorado esos intentos.
Pero sería absurdo olvidar que en los propios países latinoamericanos han proliferado las tendencias aislacionistas y las soluciones de ámbito nacional o estatal, menospreciando las sensatas advertencias de que las economías de Sudamérica son altamente inter-dependientes.
Entre los países con mayor desarrollo económico, que son los que tenían y tienen más posibilidades --y responsabilidades-- a la hora de liderar siquiera parcialmente el progreso, cabe destacar Brasil y Argentina, que sin duda han sido y son los que reúnen más potencialidades; seguidos de Venezuela --por su poderío en reservas de hidrocarburos--, así como Chile y Uruguay, estos dos porque en su día fueron ejemplos de equilibrio, no en vano en los años cincuenta y sesenta del siglo pasado llegaron a ser calificados de las suizas de Sudamérica.
Hay variados aspectos que han influido en la lentitud de ese proceso integrador, pero en todo caso y a fecha de hoy el Mercado Común del Sur (Mercosur) empieza a consolidarse como una alternativa real, radicalmente práctica, para racionalizar no sólo las relaciones económicas inter-territoriales, sino también como instrumento político de primer orden para que Latinoamérica deje de ser el patio trastero de según quienes.
Este Diccionario de integración latinoamericana es un instrumento altamente útil para conocer las claves de ese inacabado y en múltiples aspectos incipiente proceso.
Ente los autores de este trabajo cabe destacar a Fernando Rueda-Junquera, profesor de Economía Aplicada de la Universidad de Burgos (España); Jorge José Torres (director del Instituto para la Integración y el Desarrollo Latinoamericano, de la Universidad Nacional de Tucumán (Argentina); Francisco Javier del Río Sánchez, director del Foro de Investigaciones Económicas, de la Universidad Alfonso X El Sabio (España), y a Patricia S. Jarufe Tapia, profesora de Comercio Internacional, de la Universidad Diego Portales (Chile).
Edita PLAZA Y VALDÉS

18 ene. 2009

"El estallido de la burbuja financiera"

(Pulsar sobre la imagen para ampliarla)
Uno de los más respetados profesores de la Universidad de Yale, Robert Shiller, ha puesto el dedo en la llaga al señalar algunos de los desencadenantes de la debacle financiera burbuja, entre los que destaca la burbuja inmobiliaria de Estados Undos (el estallido de la española se aceleró debido al derrumbe de la norteamericana).
La crisis de las hipotecas subprime caudó estragos en las econpomías y en las vidas de millones de personas y, unida a los abusos en el sistema financiero (léase especuladores), casi ha colapsado la economía de Occidente y provocado una situación que algunos han comparado con el crac de 1929.
Shiller responsabiliza de la crisis hipotecaria de las subprime (créditos basura) a la exuberancia irracional de los agentes económicos y se ha alineado con los que consideran que es imprescindible la intervención del Estado para salir del atolladero, tanto para rescatar las entidades dañadas como para arbitrar soluciones a corto plazo que eviten el hundimiento.
Sin embargo, Shiller explica que a largo plazo es necesario renovar el sistema financiero, so pena de dejar la puerta abierta a nuevos abusos en el futuro y a la creación de nuevas burbujas financieras.
Este libro, que número uno en ventas en Estados Unidos, ha merecido elogios como los de James Pressley, en la revista Bloomberg:
Un lúcido manual sobre cómo se cayó en el hoyo financiero y qué hay que hacer para poder salir de él. Shiller ya acertó en sus profecías sobre las anteriores burbujas, si bien en este libro se posiciona más como un optimista, seguro de poder convertir las emergencias actuales en oportunidades de futuro.
O este otro de Arvind Subramanian, en Forbes: Lo que diferencia a Shiller respecto al resto de analistas de la crisis es la agudeza de su diagnóstico y la creatividad de sus soluciones. Esa es la base de su excelente último libro.
Edita GESTIÓN 2000

17 ene. 2009

"El hombre que humilló a Hitler"

Litten, en una imagen tomada en Berlín en 1933
Benjamín Carter Hett, el autor de El hombre que humilló a Hitler, relata la historia de Hans-Joachim Litten, un abogado berlinés que dedicó su corta existencia a combatir el movimiento nacionalsocialista.
Litten logró ridiculizar a Adolf Hitler ante un tribunal. Ocurrió el 8 de mayo de 1931 con motivo del juicio seguido contra un grupo de violentos nazis que habían sembrado el pánico en las calles de la capital alemana.
Como abogado de la acusación particular, Litten puso en evidencia a los jefes de la banda y desnudó las bárbaras intenciones del movimiento, que por aquel entonces iniciaba su ascenso en el podrido escenario político germano.
Litten hizo comparecer a Hitler como dirigente del movimiento insurreccional y durante la vista le forzó a declarar fidelidad a la República para, minutos después, demostrar que el legalismo que aparentaba el interrogado era poco más que una pose de cara a la galería. Hitler perdió la compostura en varias ocasiones y se mostró extraordinariamente nervioso. Nadie volvió a ver a un Hitler tan inseguro y temeroso. Al día siguiente la prensa informó de la precaria situación moral vivida por el orgulloso patriota germano.
Para el padre del III Reich el interrogatorio de Litten fue una humillación que jamás olvidó, prueba de ello es que cuando llegó al poder el abogado fue una de sus primeras víctimas. La misma noche en que los nazis incendiaron el Reichstag (parlamento), el 23 de febrero de 1933, Litten fue detenido durante las redadas que la policía realizó para detener a los que serían acusados de atentar contra las instituciones de la patria, en el que fue el primer gran engaño organizado por el nazismo. Litten sufrió tortura, pasó por varias prisiones y en todas ellas le dieron tratamiento especial, periódicas palizas y diarias humillaciones.
En 1938, Litten, amargado y físicamente destrozado, se ahorcó en las letrinas de un campo de concentración.
Edita EDICIONES B

"El abrecartas"

El autor
Molina Foix (Elche, 1946) es mucho más conocido como poeta que como novelista, no en vano fue incluido en el histórico Nueve novísimos poetas españoles del magistral ensayista y crítico literario Josep María Castellet.
Sin embargo, El abrecartas merece calificar a Molina Foix de narrador excepcional. El relato está planteado sobre la base de las hipotéticas cartas que Federico García Lorca recibe de un amigo de la infancia; el cual, recordando al Federico niño y adolescente, da rienda suelta a los recuerdos, a sus ansias y a sus deseos.
Cada carta constituye un capítulo y por ellas desfilan detalles y trozos de la vida y de las obras del propio García Lorca y de Alberti, Aleixandre, Eugenio D’Ors, Miguel Hernández, Javier Pradera, etcétera y etcétera, así como personajes desconocidos entre los que figuran desde tipos estrafalarios hasta dulces actrices de teatro.
La narración de Molina Foix es, en cierto modo, un fresco de la España del siglo XX y un cruce de caminos en el que se mezclan vidas privadas y acontecimientos públicos de primer orden.
Es una obra coral trufada de voces y, sobre todo, de paisajes humanos que ayudan a entender España; mejor dicho: las Españas.
Edita ANAGRAMA

16 ene. 2009

"O globo de Shakespeare"

"Un actor que soña con Shakespeare, un escritor que soña con limóns, unha muller que soña con ser correspondida polo seu home, unha vella que ficou soñando co noivo da mocidade, unha prostituta que soña con non sentirse soa e un vello que nada soña e que goza controlando os soños alleos son os personaxes de O globo de Shakespeare. O achado do primeiro Hamlet, a obra do soño e a morte, no pazo de Ribadeo onde se relacionan, asulagará os seus soños e as súas vidas.
"O globo de Shakespeare, a novela de Jaureguizar gañadora do Premio Terra de Melide 2008, alén dunha homenaxe ao teatro shakespereano (como o que mellor reflite as paixóns humanas), supón, tras unha trama de intriga, unha reflexión sobre o espectáculo, o escape das vidas, a soidade e unha sociedade onde non hai posibilidades para o amor. O monifateiro Ricardo e o seu pai, o pintor Leandro, tras a tola e valleinclanesca procura do manuscrito agochado, emprenderán unha viaxe que, irremediablemente, rematará cuna apoteósico final tráxico."
[Este texto é o da presentación da editorial]
Edita XERAIS

"Yo, Mata Hari", el primer icono erótico del siglo XX

Foto de Mata Hari, tomada en París en 1906
Yannick Murphy ha escrito una reconstrucción conmovedora, quizá demasiado, de la biografía de la mítica Mata Hari; mujer que --según la acusación que la llevó ante un pelotón de fusileros-- se dedicó al espionaje, aparte de bordar la danza del vientre, protagonizar espectáculos eróticos y convertirse en el primer icono erótico de la Europa del siglo XX.
La narración empieza con ella encarcelada en París, acusada de colaborar con el enemigo, Alemania. Y mientras espera, Murphy pone en boca de la protagonista una autobiografía basada en datos contrastados, incluidos reportajes periodísticos, documentos y varios libros publicados con anterioridad.
Margarita Gertrudis Zelle (Leeuwrden 1876-París 1917) era hija de un sombrerero holandés y de una de una mujer originaria de Java, isla indonesia que por aquella época era colonia de los Países Bajos. Margarita, singularmente bella y sobre todo atractiva, se casó a los 18 años con un militar 20 años mayor que ella al que ni siquiera conocía físicamente, con el que había mantenido una relación epistolar a raíz de que él publicara un anuncio en la prensa. Casualmente, su esposo fue destinado a Indonesia, el archipiélago del que procedía la madre de Margarita. El matrimonio tuvo un hijo y una hija, muriendo el primero a manos de un criado, que envenenó al niño para vengar los maltratos que le infligió el militar. El suceso destrozó la vida de la pareja: él se refugió en la bebida, se ausentaba durante semanas y ella buscó consuelo en el sexo, interesándose por desarrollar las técnicas amatorias orientales.
Divorciada y sola, emigró a París
De vuelta en Holanda y tras divorciarse --la custodia de la niña fue concedida al padre, que presentó testigos para acusar a su esposa de ser poco menos que una prostituta--, Margarita se trasladó a París, donde trabajó como modelo y más tarde como bailarina en espectáculos eróticos.
Mata Hari, así era conocida en el mundo de las variedades, mantuvo relaciones con varios militares y políticos de alto rango. En 1917, siete meses antes del final de la Gran Guerra, fue acusada de ser agente de Alemania, a cuyo ejército habría proporcionado datos obtenidos de los oficiales galos con los que ella se relacionaba, provocando la muerte de varias compañías. Fue declarada culpable sin pruebas concluyentes, hilando una trama propia de película en torno a una descabellada hipótesis, y fusilada.
Cuentan que los doce soldados que la acribillaron tuvieron que disparar con los ojos vendados para evitar que la belleza de Mata Hari les impidiera apretar el gatillo. Cierto o no, lo que sí está probado es que en el cadáver impactaron cuatro de las doce balas y sólo una de ellas fue mortal, pues tocó el corazón.
Edita EDICIONES B

14 ene. 2009

Landa lo cuenta casi todo en "Alfredo el grande"

Alfredo Landa no necesita presentación. Sin embargo, pese a que nunca haya ocultado lo esencial de su forma de pensar ni su carácter primario, su biografía autorizada --escrita por Marcos Ordóñez al dictado de lo que le ha relatado el actor-- aporta detalles desconocidos y en algunos casos, chocantes; en tanto que otros episodios confirman lo que ya se sabía o se sospechaba de un cómico que saltó a la fama protagonizando películas en las que el español medio del tardofranquismo no salía precisamente bien parado.
Landa fue el tímido Castrillo de Atraco a las tres y el hortera de No desearás al vecino del quinto, pero también se puso los zapatos del inolvidable Paco el Bajo de Los santos inocentes y los del bandido Malvís de El bosque animado.
Pero, ¿en qué película se sintió más a gusto el Landa actor? Según él ha confesado, el filme que más le satisfizo interpretar fue Las verdes praderas, en la que interpreta a un infeliz contable bajo la dirección de José Luis Garci, director con el que le une una prolongada amistad en la que, como en casi todas las relaciones de Landa, no han faltado momentos de tensión.
¿Y quién es el Landa más real? Según él mismo ha revelado, es conservador, un tanto chapado a la antigua y muy familiar. ¿Y políticamente? En una reciente entrevista le preguntaron si, como se dice, es un nostálgico del franquismo, a lo que respondió: "No, no, no. ¿Reaccionario yo? ¡Nooooo! Eso sí, escucho todas las mañanas a Federico Jiménez Losantos".
Para unos, Landa ha sido el actor que mejor ha representado al español medio de los años sesenta y setenta, opinión que otros matizan diciendo que los personajes del landismo sólo mostraban lo más vulgar, criticable y grotesco de los más embrutecidos súbditos del franquismo.
En todo caso, la de Alfredo Landa ha sido una de las trayectorias más variadas (comedia, farsa, drama, musical) y prolíficas (más de cien rodajes) del cine español.
En Alfredo el grande, Landa habla sin miedo y en algunos aspectos quizá de forma imprudente; de hecho, ha tenido que pedir disculpas a varias personas sobre las que hace comentarios poco edificantes. De manera que la lectura del libro es atractiva, pero no sólo por las anécdotas picantes y por los episodios de orden más personal, sino también porque ayuda a conocer un poco mejor cómo es el ambiente y el día a día de los profesionales del cine.
Edita AGUILAR

13 ene. 2009

"El ejército perdido", la novela de la Anábasis

(Pulsar sobre la imagen para ampliarla)
En el 401 a.C., Ciro, gobernador de Asia Menor (satrapía o provincia del Imperio Persa), se rebeló contra su hermano Artajerjes II, el emperador. A fin de plantar batalla y apropiuarse del trono, Ciro reclutó un ejército del que formaron parte diez mil experimentados mercenarios griegos, que acababan de participar en las luchas intestinas que enfrentaron a Atenas, Esparta y Tebas.
Los Diez Mil partieron de Sardes (cerca de la costa occidental de Anatolia, ver mapa) y atravesaron gran parte del imperio creyendo que iban a combatir contra un pueblo enemigo de Artajerjes II. En el último momento, poco antes de el ejército persa saliera al encuentro de la expedición --Artajerjes ya se había enterado de la traición de su hermano y trataba de parar el ataque--, Ciro reveló a los mercenarios el motivo auténtico de la misión. Los griegos escuchan las explicaciones de Ciro, deciden en asamblea cumplir con el acuerdo y luchar. El enfrentamiento era desigual: Diez mil contra cien mil, según cálculos históricos, si bien el ejército de Artajerjes era inexperto y estaba mal dirigido.
Pese a tan enorme diferencia, la batalla de Cunaxa acabó precipitadamente y sin un resultado claro debido a la muerte de Ciro durante el combate, lo que provocó la retirada de los mercenarios griegos; los cuales, conscientes de que no podrían afrontar con éxito un segundo encuentro, decidieron abandonar aquellas tierras y dirigirse hacia el mar Negro, donde había colonias helenas, embarcar y regresar a su patria.
Jenofonte, uno de lo oficiales que formaba parte de la expedición, relató los hechos en la Anábasis o La expedición de los Diez Mil, clásico de la literatura helena.
Ahora, tomando como base la narración de Jenofonte, Valerio Massimo Manfredi ha recreado aquellos acontecimientos en una novela de indudable carácter histórico que, con linealidad cinematográfica y prosa sencilla, desmenuza detalles --la mayoría de ellos inventados-- que hacen más comprensible la epopeya.
La marcha de los Diez Mil hasta el interior de Persia y luego la que les llevó hasta el puerto de Trebisonda, a orillas del mar Negro, constituyen una aventura en la que se alternan las heroicidades y las traiciones, la valentía y las miserias de unos soldados profesionales que, amén de tener que superar penurias, celadas y dificultades sin cuento, acabaron diezmados y regresando a Grecia sin rastro de las riquezas que les habían prometido.
La narración de Manfredi, puesta en boca de una joven que ha dejado todo por seguir a su amor, Jenofonte, está aderezada con personajes y descripciones que reflejan con acierto actitudes, ambientes, escenarios y muy variadas circunstancias.
Edita GRIJALBO

12 ene. 2009

Bicentenario del nacimiento de Edgar Allan Poe

Nacido el 19 de enero de 1809, en Baltimore, este mes se cumple el bicentenario del escritor, poeta, crítico y periodista Edgar Allan Poe, convertido en autor de renombre internacional debido al éxito posmortem que obtuvieron sus relatos cortos, género del que fue uno de sus primeros practicantes en lengua inglesa.
Para unos, el mayor mérito de Poe es haber renovado la novela gótica, en tanto que para otros merece figurar en primer plano por haber hecho arte con sencillas narraciones de terror, intriga y ciencia-ficción que, salvo excepciones, se caracterizan por su ingenuidad.
Huérfano siendo todavía niño, fue criado por un matrimonio adinerado de Richmond (Virginia), si bien nunca llegó a ser adoptado formalmente. Poe se matriculó en la Universidad de Virginia pero apenas aguantó un curso, se aburría --comentó--, y optó por enrolarse en el ejército para romper con su pasado y con su autoritario padrastro.
En 1927, con sólo 19 años de edad, publicó su primer libro: Tamerlane y otros poemas, que no fue precisamente un éxito. La necesidad le obligó a ejercer variados oficios, siempre con escasa fortuna, hasta que empezó a escribir prosa y crítica literaria en varios periódicos.
De actitud bohemia y culo de mal asiento, Poe residió sucesivamente en Baltimore, Filadelfia, Nueva York y otras localidades de la costa Este de EE UU. En 1935, con 26 años, se casó con su prima Virginia Clemm, que sólo tenía 13. Unos años después la joven enfermó de tuberculosis, pereciendo en 1847, lo que sumió a su esposo en una prolongada depresión que desembocó en un progresivo autoabandono.
El primer éxito literario de Poe y el único de ámbito popular que logró en vida se produjo en 1845, con la publicación del poema El cuervo.
Poe murió a los 40 años de edad, en octubre de 1849, debido a sus excesos con las drogas y el alcohol, que acabaron por provocarle un ictus cerebral, según unos, o un ataque cardíaco, según otros.
Sus escritos, sobre todo sus cuentos, fueron ganando prestigio y su estilo marcó la literatura norteamericana durante decenios, entrando a formar parte de la cultura popular debido a las sucesivas adaptaciones que de sus obras hicieron ilustradores, dramaturgos, cineastas y, más recientemente, sus cuentos también han sido adaptados a series de televisión.
El bicentenario de su nacimiento es una buena ocasión para leer o releer sus Cuentos completos.

"Forjadores de Europa"

Todos los protagonistas de Forjadores de Europa son recientes, como si el europeísmo moderno --el que ha desembocado en la actual Unión Europea-- fuera la única constatación histórica de la existencia de Europa. No obstante, este trabajo de Julio Crespo Maclennan es positivo, limitado en el tiempo, pero interesante e incluso oportuno.
El autor se centra en el europeísmo del siglo XX, si bien hace algunas referencias a personajes como Richard Coudenhove-Kalergi, cuyos criterios paneuropeos arrancan en la tradición europeísta del siglo XIX, una etapa que ha sido pocas veces valorada a la hora de analizar el europeísmo.
Lógicamente, el libro se detiene en los clásicos de la Comunidad: desde Jean Monnet hasta Felipe González, pasando por Robert Schuman, Alcide de Gasperi, Paul-Henri Spaak o Konrad Adenauer, y en paralelo presta atención a quienes han combatido con mayor o menor saña y acierto el europeísmo, entre los que destacan sucesivos dirigentes políticos británicos, desde Churchill hasta Thatcher.
La construcción de la Unión Europea, que en el 2007 cumplió medio siglo, sigue su curso y este libro es útil para recordar a los que han hecho posible ese proceso y a los que lo han cuestionado.
Edita DESTINO