25 feb. 2009

El didáctico Krugman escribe sobre "El retorno de la economía de la depresión"

Durante lo que va del siglo XXI, siete países --con EE UU a la cabeza-- han concentrado la cuarta parte de la riqueza mundial y, sin embargo, sus administraciones públicas (adornadas por un falta de control inconmensurable) son las que en gran medida han provocado y lideran una recesión económica que tiene mayores proporciones que el histórico crac de 1929.
Los efectos de la actual recesión, no obstante, son menores que los de 1929 --al menos de momento-- gracias a las intervenciones de los Estados, que están más y mejor capacitados que en los años treinta, década durante la que la debacle de la Bolsa neoyorquina tuvo efectos devastadores en las economías de la mayoría de los países europeos, lo que abrió las puertas al auge de las ideologías y de las soluciones autoritarias: el nazismo y el fascismo.
Al igual que entonces, ahora también dicen que la crisis ha surgido de repente, justo cuando todo parecía ir bien y cuando la mayoría de los entendidos --muchos de ellos al servicio de grandes consorcios y de gobiernos-- insistían en que la economía avanzaba con el viento de cola.
En este libro, Paul Krugman, Premio Nobel de Economía 2008, ofrece, de entrada, el análisis de una crisis regional que predijo la actual y que se manifestó en Japón durante el verano de 1997, para después extenderse a Rusia y Latinoamérica. Pese a que aquel episodio ya indicaba cuales eran las raíces financieras del mal, los entendidos (los del propio sistema) la infravaloraron.
El retorno de la economía de la depresión, al igual que Después de Bush, es un texto accesible y útil para neófitos en Economía, y que Krugman ha dedicado especialmente a quienes desean conocer la evolución de la economía mundial durante la última década y comprender, de paso, las complejas consecuencias de la globalización.
Edita CRÍTICA

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