20 mar. 2007

"Los placeres y los días"


Durante los últimos años del siglo XIX --cuando silenciosamente se construían las bases de la artificiosamente feliz Belle Epoque-- la literatura al uso sacralizaba la belleza de la palabra, el mundo de lo intangible y los personajes etéreos. Esas fueron sus mejores armas y también, sus mejores logros. El romanticismo agonizaba, pero el substrato de futilidad que a veces portaba había hecho escuela.
El joven Marcel Proust empezó a escribir en esa época y asumió ese afán por la belleza en Los placeres y los días, su primer libro, en el que, por debajo del cestillo de flores que aparenta ser, aparecen soterrados los temas que iban a convertir su narración mayor, A la busca del tiempo perdido, en la gran novela de la primera mitad del siglo XX. En los relatos, poemas y prosas poéticas que forman Los placeres y los días surgen aquí y allá esos temas.
Desde el cálido beso de la madre hasta la idea de culpa por una sexualidad que no se adapta a las normas sociales, pasando por la fina ironía con la que el autor contempla el mundo aristocrático que le rodea, en el que aspira a insertarse y del que en A la busca del tiempo perdido se convertirá en el crítico más acerado.
Los placeres y los días se acompaña en esta edición de varios relatos y prosas pertenecientes a esa etapa inicial de Proust, hay textos ya publicados en revistas y otros olvidados por su propio autor y que en su mayoría nunca hasta ahora se habían traducido al español.
Edita VALDEMAR

No hay comentarios:

Publicar un comentario

* CDL admite comentarios anónimos siempre que NO incluyan insultos ni difamaciones.
* CDL admite comentarios anónimos sempre que NON inclúan insultos nin difamacións.